Después de un par de horas de trabajo y concentración sentados en la silla, nos despejamos haciendo un poquito de ejercicio. Para ello bailamos al ritmo de "Mi, mi, mi".
De vez en cuando, solo de vez en cuando, rompemos la rutina moviendo el esqueleto. Los descansos activos nos vienen muy bien para despejarnos y retomar la concentración necesaria para seguir trabajando. Este baile les encanta y han pedido que lo compartamos con todos.